sábado, 9 de julio de 2016

EL ARTE NARRATIVO DE ALARCÓN (y 2)

EL ARTE NARRATIVO DE ALARCÓN (y 2)


El Escándalo (1875) es una de las novelas de Alarcón que más éxito tuvo en su día. Por desgracia, hoy permanece olvidada del gran público y sólo le prestan atención los que estudian la obra del escritor granadino o algún aficionado atraído por su firme, ligera y entretenida prosa novelística. Como anécdota, cabe decir que esta novela significó mucho para Alarcón, pero no sólo por el éxito que tuvo en su tiempo, sino porque la escribió tras la muerte de un hijo suyo, con lo que eso debió dolerle, ya os imagináis.

Esta novela consta de ocho libros (sé que lo que voy a hacer es aburrido, pero puede ser de interés para los que deseen leer esta excelente novela); esos libros son: I. Fabián Conde; II. La historia del padre de Fabián; III. Diego y Lázaro; IV. Quién era Gabriela; V. La mujer de Diego; VI. La verdad sospechosa; VII. El secreto de Lázaro; y VIII. Los padrinos de Fabián. El protagonista es, claro está, el personaje de Fabián Conde, joven crápula y juerguista de pasado deshonroso, por culpa de una presunta traición hecha por su padre en la última guerra carlista. Fabián Conde, conde de la Umbría, acude a confesarle su historia al jesuita Padre Manrique: su amistad con otros dos jóvenes de pasado borroso, Diego y Lázaro; su ruptura con el último por culpa de la fraudulenta rehabilitación de la memoria del padre de Fabián; su amor por la joven y purísima Gabriela, que acaba en un convento hasta que comprueba el verdadero amor que Fabián le profesa...

Es una novela sobre relaciones tumultuosas, desgraciadas y llenas de "escándalo"
(escándalo para la época, claro; hoy cualquier culebrón, real o ficticio, supera a esta novela en 'escandalosidad'). En ella se observa cómo es necesaria la catarsis o purificación de Fabián para que alcance la felicidad. 

Por las descripciones, realistas y prototípicas, Alarcón se acerca a la narrativa de técnica realista, propiamente decimonónica, aunque aún conserva ciertos toques costumbristas, propios más bien del romanticismo. Algunos procedimientos narrativos usados con gran maestría por Alarcón son: la suspensión de la acción narrativa y del diálogo al final de una parte o de un capítulo para aumentar el suspense (como en el capítulo V); la alternancia de narración y diálogo, siendo éste abierto, pues muchas veces se deja a los personajes con la palabra en la boca; la emotividad, expresividad, sensorialismo y subjetivismo; el recurso a finos toques de humor; la desmedida afectación en el discurso de algunos personajes; la ralentización del tiempo y el rápido desenlace final (los seis primeros libros transcurren en ¡tan solo seis horas!), etc, etc.

El Capitán Veneno (1881), en cambio, es una novela bien distinta. Trata del amor de un soldado fanfarrón (arquetipo clásico, desde el Miles gloriosus de los autores latinos, como Plauto, hasta el Barón Münchausen) que es herido en un tiroteo y salvado por Angustias, quien cuida de él. Pero resulta que Álvaro Veneno es un auténtico, total y absoluto misógino, con lo que el choque entre ambos estaba más que cantado. Sin embargo, él se va enamorando de ella, como tampoco podía ser de otra forma, y todo termina felizmente, a pesar de la testarudez del capitán.

Esta novela se divide en cuatro partes: 1ª.-Heridas en el cuerpo; 2ª.-Vida del hombre malo; 3ª.-Heridas en el alma, y 4ª.-De potencia a potencia. El relato se caracteriza por las descripciones humorísticas, como vimos al tratar sobre El sombrero de tres picos (ver entrada anterior a ésta); por la duplicidad de parejas (el Capitán Veneno y Angustias, la madre del Angustias y el doctor); por las muchas y variadas situaciones cómicas, llenas de equívocos y enredos; por el contraste entre el carácter agrio del Capitán y dulce de Angustias; por los diálogos siempre vivos y animados, tan propios del arte de Alarcón; por las intervenciones tan agudas del autor ("¡Pueden imaginarse los lectores con cuánto gusto se explayaría la pobre mujer en tal materia, a poco que le hurgó don Álvaro!", p. 31), etc, etc. Una bella elipsis temporal y una grata sorpresa cierran el libro de forma magistral.

Si en El Clavo y en otros relatos de corte fantástico (que los tiene el autor, y muchos, como La mujer alta), Alarcón demuestra ser un autor moderno, precursor incluso del género policial en España, y en El sombrero de tres picos o El Capitán Veneno se acerca al costumbrismo y al relato lleno de golpes humorísticos, en su novela más acabada y famosa en su época, El Escándalo, se aprecia el esfuerzo de Pedro Antonio de Alarcón por mostrarse próximo al realismo, aunque con ciertos rasgos románticos aún presentes. El triunfo del realismo en España vendrá de la mano de don Benito Pérez Galdós, pero eso, queridos amigos, es otra historia de la que hablaremos otro día, si así os parece.

Un saludo muy afectuoso, amigos, y que paséis una feliz semana. Hasta pronto.